LA GESTION DE LA CONFIANZA EN NUESTRA EMPRESA
En la empresa hay 12 personas. Somos dos dueños y 10 empleados.
Cada uno de nosotros tiene un determinado grado de confianza en el hacer de los otros en función de cómo realizan sus tareas.
Si bien en algunos casos hay roles bien definidos, también hay mucho de poli- funcionalidad.
Confío en mi socio para las compras y las ventas de activos.
Confiamos en los empleados que atienden el negocio los fines de semana. Confiamos en el contador para administrar las cuentas bancarias y realizar pagos. (Pero él no atiende clientes).
Los empleados confían que frente al reclamo de un cliente, los dueños no cargarán las culpas contra el empleado que los atendió.
Los empleados confían en que los dueños pagamos el salario establecido en la fecha que corresponde.
También que si se promete un premio sujeto a un objetivo, cumplido este se pagará el premio.
Los clientes confían que se les prestará el servicio solicitado, y se les cobrará el precio acordado.
Etc. etc.
A un empleado que genera confianza se le comienzan a asignar más tareas y más responsabilidades. Con el aumento de tareas, también se le asigna un mayor sueldo.
Por el contrario, cuando por alguna razón dejamos de confiar en quien tiene a cargo determinada tarea, comienza a correr el tiempo de descuento de permanencia de esa persona haciendo esa tarea, y a veces también el de su permanencia en la empresa.
Con el paso de los años, apreciamos que la gestión ha sido buena cuando cada actividad está siendo realizada por quien mejor cumple ese rol, y todos tenemos confianza en él, y en su modo de hacer.
28 febrero 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario