SALTO EXPONENCIAL EN EL MANAGEMENT
1.- UNA TRISTE REALIDAD.
Desde hace varios años intento entender el modo de comportamiento de las personas y los modelos de gestión de las organizaciones, en particular de las empresas.
Por estas observaciones, he ido llegando a algunas conclusiones o reglas del comportamiento humano en los ámbitos sociales en general y en las organizaciones en particular. Estas conclusiones no son muy alentadoras desde el punto de vista humano y ético. Tres reglas básicas o conclusiones son:
1.1.- El ser humano es por definición EGOISTA. Privilegia sus propios intereses por sobre los intereses particulares de otras personas, y también por sobre los intereses del grupo social.
Hago una salvedad en este primer punto, y esto es válido para los que se enumeran a continuación. Existen excepciones a estas reglas.
Para esta primera regla, la madre Teresa de Calcuta o Mahatma Ghandi podrían ser una excepción, como también sería una excepción un comportamiento particular, desinteresado y filantrópico de nuestra parte, en un caso particular.
Estas no dejan de ser excepciones, y no quitan validez a la regla general.
En un ejemplo mediático, creo que explicamos mejor el comportamiento de Bill Gates como fundador de la mega empresa Microsoft que como filántropo.
1.2.- Las personas NO TIENEN INICIATIVA propia.
Podemos debatir si es una cuestión propia de la constitución ontológica del ser humano, o si esto es modelado con la -mala- educación.
De todas formas, al realizar un balance, son muy escasas las personas que hacen de la iniciativa una actitud habitual.
1.3.- El modelo habitual de vínculo entre las personas es de DESCONFIANZA, COMPETENCIA Y DESLEALTAD.
Estas tres reglas básicas, generan un primer postulado y una TRISTE REALIDAD:
Las posibilidades que se genere un ámbito de cooperación en un equipo de trabajo o en un cluster de empresas son muy escasas, y en consecuencia es muy poco probable lograr un proceso virtuoso de creatividad e innovación.
2.- SALTO EXPONENCIAL
Lo enunciado anteriormente deriva en un inmediato segundo enunciado, altamente alentador.
De lograrse un verdadero entorno de cooperación, las posibilidades de éxito de un equipo de trabajo o de un cluster de empresas, aumentan exponencialmente.
28 diciembre 2006
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